
La mayor parte de los órganos de las plantas son verdes porque contienen clorofilas, pigmentos que absorben radiación solar y reflejan el rango del color verde. La radiación absorbida se usa en la fotosíntesis para fijar el carbono atmosférico (del CO2) y formar un azúcar. Las plantas pueden producir otros pigmentos: los colores amarillo-naranja se deben a los carotenoides, los rojos y morado-azul a las antocianinas. Esos colores en las flores sirven para atraer a los insectos que necesitan para que transporten el polen. A las abejas les atrae el azul, el violeta y el amarillo, a las mariposas los rojos, rosas y naranjas. Esos pigmentos también sirven como protección cuando hay demasiada radiación solar y como repelente para plagas y patógenos. Los pigmentos de las plantas han sido aprovechados por las personas desde siempre para pintar, teñir telas, maquillarse,… En este taller veremos que empleando partes concretas de distintas plantas, podemos conseguir todos los colores.
Ester Sales Clemente
Álvaro Rodríguez Cuesta