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¿Cómo era el cerebro de los cocodrilos antes de la extinción del final del Cretácico?

Mié, 03/23/2022

Investigadores del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, y de la Universidade Nova de Lisboa han colaborado para estudiar el cerebro de los cocodrilos europeos del Cretácico Superior

El estudio confirma que los cocodrilos alodaposúquidos, las especies de cocodrilos fósiles estudiadas, desarrollaban un estilo de vida anfibio similar al observado en las especies actuales

La tecnología TAC y la reconstrucción 3D han permitido determinar cómo eran las capacidades neurosensoriales de estos animales gracias a la comparación con cocodrilos actuales

(Zaragoza, miércoles 23 de marzo de 2022). La revista Cretaceous Research ha publicado recientemente un artículo que revela cómo eran el cerebro y las capacidades neurosensoriales de los cocodrilos europeos justo antes de la gran extinción del Cretácico-Paleógeno (K/Pg) que acabó también con los dinosaurios, hace 66 millones de años.
 
La publicación, realizada por miembros del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con la Universidade Nova de Lisboa, analiza las cavidades craneales de dos cocodrilos del Pirineo aragonés ribagorzano, Arenysuchus gascabadiolorum y Agaresuchus subjuniperus, y permite reconstruir como eran sus cerebros, nervios y órganos olfativos.
 
El estudio ha permitido arrojar luz sobre la evolución neuroanatómica de los cocodrilos y confirma que los alodaposúquidos del Cretácico Superior ya poseían una vista, olfato, inteligencia y un estilo de vida anfibio similar a los observados en las especies actuales.
 
Para realizar este estudio, liderado por el paleontólogo Eduardo Puértolas, los dos cráneos fueron escaneados mediante TAC (Tomografía Axial Computarizada) en la Universidad de Burgos y el CENIEH (Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana, Burgos). La tecnología TAC, usada comúnmente en medicina, consiste en la obtención de fotografías seriadas mediante rayos X que permiten ver y reconstruir las regiones internas y no visibles de un fósil. Por lo tanto, se pueden reconstruir tridimensionalmente las cavidades de un cráneo que originalmente alojaban órganos, pero que han desaparecido en el proceso de fosilización, ya que los tejidos blandos se suelen descomponer durante este proceso. La reconstrucción de órganos como el cerebro es posible ya que la cavidad craneal conservada en el fósil suele preservar la forma y el volumen del órgano que contenía cuando el animal estaba vivo.
 
Este trabajo de reconstrucción 3D ha permitido comparar estos órganos con los de otros cocodrilos actuales y extintos para determinar cómo eran las capacidades neurosensoriales de estos dos cocodrilos del Pirineo aragonés. Arenysuchus y Agaresuchus son los últimos representantes de un linaje de cocodrilos (Allodaposuchidae) que vivió exclusivamente en Europa y que se extinguió a la vez que los dinosaurios al final del Cretácico (hace 66 millones de años), por lo que la comparación de este linaje, grupo hermano de los cocodrilos actuales, es de gran importancia para saber cómo evolucionó el cerebro y otros órganos sensoriales en los cocodrilos modernos.
 
Los resultados de los análisis neurosensoriales realizados muestran que el sentido del olfato, la vista y el cociente de encefalización (índice que relaciona el peso del cerebro en función del peso total del cuerpo y que a menudo se utiliza como una estimación aproximada de la inteligencia) se encuentran dentro del rango observado en los cocodrilos actuales.
 
Referencia del artículo: Puértolas-Pascual, E., Serrano-Martínez, A., Pérez-Pueyo, M., Bádenas, B., & Canudo, J. I. (2022). New data on the neuroanatomy of basal eusuchian crocodylomorphs (Allodaposuchidae) from the Upper Cretaceous of Spain. Cretaceous Research 135, 105170.
 
 
Imágenes:
1.    El investigador principal del estudio, Eduardo Puértolas-Pascual, junto a los holotipos de Arenysuchus gascabadiolorum y Agaresuchus subjuniperus y otros cráneos de cocodrilos actuales.
 
2.    Reconstrucción tridimensional del cráneo (con transparencia) y cavidades craneales (coloreadas) de los holotipos de Arenysuchus gascabadiolorum y Agaresuchus subjuniperus.