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Especialidad
Didáctica de las Ciencias Experimentales
Línea de investigación
Enseñanza y aprendizaje de las disciplinas STEM en la educación formal y no formal
Grupo-IUI
Grupo Beagle de Investigación en Didáctica de las Ciencias Naturales
Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA, UNIZAR)

María Eugenia Dies Álvarez

Geóloga

Pertenezco a una familia que emigró a la ciudad en los 60. El esfuerzo de mis padres me permitió estudiar Geología en la Universidad de Zaragoza, consolidando una vocación nacida en mis veranos de infancia en Salinas de Jaca, un laboratorio al aire libre. Mi vida científica tiene dos etapas. La primera, en Paleontología, me llevó a doctorarme y después a investigar en Suecia e Inglaterra. Al volver, mi contacto con las aulas de Secundaria y la obtención de una plaza en el Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad, me abrió un nuevo horizonte docente e investigador: la educación científica. Desde entonces, he pasado de estudiar fósiles a investigar cómo se enseña y aprende ciencia en entornos formales y no formales, trabajando para que las futuras generaciones aprendan a valorar la ciencia y su papel en la sociedad.

Qué despertó mi vocación

Si el ejemplo puede marcar una vocación, la mía la despertó mi padre, un hombre que, pese a no haber podido estudiar, iba encontrando la manera de aprender sobre lo que le rodeaba de manera autodidacta. Por eso mi casa estaba llena de libros. Uno de los grandes descubrimientos de mi infancia fue la enciclopedia, me parecía magia tener una duda y que estuviera allí la respuesta, así que pronto dejé de ser la típica niña de “¿y por qué?” para lanzarme a la estantería a buscar allí directamente.

Más tarde, en el IES Miguel Servet, mi profesora de Ciencias Naturales, que era bióloga y se llamaba Begoña Lorente, me descubrió la Geología con tal entusiasmo que forjó la base de lo que sería mi futuro académico. Por primera vez, miraba las montañas de mi pueblo con otros ojos: estratos, pliegues, fallas… toda la vida delante de mí y yo sin saberlo. Así fue cómo me matriculé en Ciencias Geológicas.

Investigo en…

Empecé a investigar realizando mi doctorado en unos fósiles marinos de hace algo más de 500 millones de años y que se llaman trilobites. Esto solo fue el principio porque, unos años después, entré como profesora en el área de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Zaragoza, lo que me llevó a cambiar el estudio de yacimientos paleontológicos por el estudio de lo que ocurre en las aulas. Ahora investigo en cómo se trabajan las disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en los distintos niveles educativos, así como en la influencia de la educación no formal (concursos escolares de ciencias, museos …), tanto en la formación del alumnado como en la práctica docente de los maestros y profesores.

Posibles dificultades: mujer/carrera investigador

He tenido la suerte de conocer el mundo investigador desde dos prismas distintos. En Paleontología, en mi grupo de investigación se dirigieron una decena de tesis y es un orgullo para mí haber sido la primera y única mujer en doctorarse. Guardo un gran recuerdo de esta etapa donde siempre fui una compañera más sin distinciones. En Didáctica de las Ciencias el número de mujeres está más equilibrado y somos muchas más. No obstante, esta profesión es una verdadera carrera de fondo en cualquiera de sus disciplinas. Para llegar a la estabilidad profesional, debemos alcanzar una serie de méritos docentes, investigadores y hasta de gestión (como mi labor actual de Profesora Secretaria del IUCA) para los que hacen falta años, lo que implica que muchas mujeres deban verse en la tesitura de pausar su vida laboral o su vida personal. Aunque se van consiguiendo mejoras poco a poco, todavía hace falta que sigamos aumentando la ratio de mujeres en universidades y centros de investigación.