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Especialidad
Oftalmología
Línea de investigación
Neuroftalmologia: Evaluación de enfermedades neuro degenerativas y sistémicas a través del ojo
Grupo-IUI
Grupo de Investigación Innovación Miguel Servet Oftalmología (GIMSO)
Instituto de Investigación Sanitaria (IIS ARAGÓN)

Elena García Martín

Oftalmóloga

Crecí en Salamanca, como una niña inquieta cuya curiosidad por la anatomía y el amor por los animales le llevó a soñar con ser veterinaria. Sin embargo, la lectura de "El médico", de Noah Gordon, encendió una nueva llama: el deseo de sanar personas. Esta vocación, unida a mi pasión por la montaña, me condujo hasta Zaragoza, por la cercanía del Pirineo, y hacia la Oftalmología.

La belleza de transmitir conocimiento orientó mi camino hacia la docencia, mientras que la investigación ha sido el otro pilar de mi carrera.

He vivido todo ello con intensidad e ilusión, sin renunciar a otro gran sueño: ser madre. La crianza de mis hijos es uno de mis retos más duros y enriquecedores. Con ellos, disfruto de la inocencia y las risas espontáneas, que son la gasolina del día a día. Esta armonía entre vocación y vida personal intento que sea mi mayor logro cada día.

Qué despertó mi vocación

Desde niña, la curiosidad por el funcionamiento de las cosas, desde unas tijeras hasta el cuerpo humano, sembró en mí el deseo de ser cirujana. Elegí oftalmología porque el ojo es el centímetro cuadrado más perfecto y complejo del cuerpo. ¡Y me parecía un desafío técnico fascinante!

Más tarde descubrí otra dimensión de mi vocación: la capacidad transformadora de la enseñanza. Un buen profesor puede cambiar la motivación, el interés e incluso la vida de una persona. Ese poder es lo que me llevó a querer dedicarme también a la docencia y a la investigación.

Como médica ayudo a pacientes uno a uno, pero como investigadora y docente puedo ayudar a muchos a la vez, creando nuevo conocimiento y enfrentando enfermedades aún sin cura.

Investigo en…

Mi investigación se centra en las enfermedades neurodegenerativas que impactan sobre el nervio óptico. En concreto, utilizamos el nervio óptico como una ventana para observar el estado del sistema nervioso central. Este enfoque nos permite diagnosticar, monitorizar y tratar mejor patologías neurodegenerativas. Además, trabajo con nuevos fármacos aún no comercializados que tienen el potencial de regenerar neuronas dañadas. Esta línea, la de la neuroregeneración, es una herramienta prometedora para buscar la cura de enfermedades que hoy carecen de ella, como el glaucoma terminal, las neuropatías ópticas isquémicas o las toxicidades que afectan al nervio óptico. Para mí, esta labor combina el rigor científico con la posibilidad tangible de cambiar el pronóstico de miles de personas.

Posibles dificultades: mujer/carrera investigadora

En mi carrera como investigadora y mujer, no he experimentado dificultades explícitas ni discriminación directa por ser mujer.. No obstante, sí considero que la elección personal de ser madre ha condicionado el ritmo de mi progresión científica y profesional. En cierto modo, ha hecho que mi avance fuera más aritmético que logarítmico, asumiendo que los mismos esfuerzos y méritos pueden requerir más tiempo para consolidarse cuando se compagina con la dedicación familiar. Sin embargo, no me arrepiento en absoluto. Ha supuesto un reto apasionante demostrar y demostrarme que se puede ser una madre dedicada, una médica comprometida con sus pacientes y una investigadora volcada en mejorar la ciencia. Porque, al final, no hay límite para el crecimiento personal: “the sky is the limit”.