Salir
Especialidad
Derecho Internacional Privado
Línea de investigación
Los conflictos de leyes internacionales e Internos
Grupo-IUI
Instituto Universitarios de Investigación en Empleo, Sociedad Digital y Sostenibilidad (IEDIS, UNIZAR)

Pilar Diago Diago

Jurista

En las aulas del Instituto Félix de Azara, mis maestros vieron en mí un alto sentido de la justicia y me orientaron al estudio de la carrera de Derecho; hoy sé que no se equivocaron. Mi pasión por el mundo jurídico creció bajo el magisterio de profesores extraordinarios que convirtieron las leyes en mi vocación.

Lo que empezó como una beca de investigación en el Justicia de Aragón se transformó en un camino sin retorno hacia mi verdadero oficio: detectar los problemas jurídicos que afectan a los particulares y orientar soluciones reales. La universidad permite unir la investigación con la docencia y con el liderazgo de equipos. En esta línea fundé el grupo MillenniumDIPr bajo el lema ¡Todo es Internacional!; con él, demostramos cada día que la unión nos hace mejores. Te invito a creer en tu propósito y a trabajar con el alma: construir un mundo mejor no es un sueño, es el resultado de nuestra valentía compartida. ¡Hagámoslo realidad!

Qué despertó mi vocación

La vida suele enviarnos señales que a veces pasan desapercibidas y otras, por fortuna, logramos identificar a tiempo. En mi caso, esas señales me condujeron con paso firme hacia la Ciencia jurídica. Mi sentido de la justicia y mis inquietudes intelectuales fueron las piezas clave para elegir la carrera de Derecho, pero nada de esto habría sido igual sin el apoyo incondicional de mis padres y de mi familia. Ellos vieron en mí a una jurista en potencia antes incluso de que yo misma lo supiera. Como anécdota, recuerdo con cariño que mis abuelos ya me llamaban con orgullo «la catedrática» cuando apenas era una joven becaria de investigación. Sin embargo, eso despertó mi vocación de forma definitiva. Tuve la suerte de formarme con profesores magníficos en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza, quienes supieron transmitirme el amor por el Derecho y la pasión contagiosa por su estudio.

Investigo en…

Esa pasión por el Derecho me ha traído hasta el día de hoy, donde investigo como catedrática de Derecho Internacional Privado, coordinadora del IEDIS de la línea Globalización  y miembro del Grupo de investigación Ius Familiae. Mi labor se centra en el estudio de los conflictos de leyes en su doble dimensión: internacional e interregional. Es un campo fascinante cuyas líneas de investigación reflejan mi propia personalidad y son tan diversas como necesarias. Me dedico a analizar la multiculturalidad y los retos que surgen al aplicar derechos de tradiciones distintas a la nuestra, como el islámico, pero también me sumerjo en el mundo de los negocios internacionales. En este ámbito, pongo especial atención a la ética en las cadenas de suministro y a la lucha contra las violaciones de Derechos Humanos que a veces se ocultan tras ellas.

Mi trabajo también recorre senderos muy técnicos, como el Derecho procesal internacional, esencial para que la justicia funcione correctamente en el desarrollo de los litigios internacionales o la protección de los más vulnerables: menores, adultos, personas con discapacidad… Además, me apasiona el desafío que supone la tecnología porque los nuevos escenarios del ciberactivismo, el blockchain o los smart contracts son hoy un campo abonado para la litigación internacional que requiere respuestas jurídicas innovadoras. Finalmente, como aragonesa que siente su tierra, dedico parte de mi esfuerzo al Derecho interregional, analizando los conflictos que nacen de la coexistencia de los diferentes ordenamientos jurídicos en España. Son líneas complejas y variadas, pero todas comparten un mismo horizonte: lograr que las normas y su aplicación faciliten la vida de los ciudadanos y sirvan de guía clara para los profesionales de la justicia.

Posibles dificultades: mujer/carrera investigadora

Al mirar atrás y reflexionar sobre las posibles dificultades de la carrera investigadora, me considero afortunada. Mi especialidad es joven en comparación con otras ramas clásicas, lo que permitió que muchas mujeres se incorporaran a ella con fuerza desde sus inicios. Tuve el privilegio de tener como mentora a la primera catedrática de la Facultad de Derecho en la Universidad de Zaragoza, por lo que no he sentido barreras por el hecho de ser mujer. No obstante, la carrera académica seria es de una exigencia máxima, ya que requiere una responsabilidad que cala en todos los aspectos de la vida. Más que un trabajo, la investigación es un modo de vida, una entrega constante que, aunque sacrificada, resulta profundamente gratificante.